One cut, two cuts...
Hay cosas que realmente duelen en esta vida, más allá de "cosas comunes" como la muerte de alguien, discutir con una persona muy querida, insultos a tú persona, o cosas tan vistas como éstas.
Hay un dolor que muchos conocen pero nadie es capas de afrontar, un dolor que nos mata poco a poco a lo largo o corto de nuestras vidas, que nos llena de miedo y sentimientos tan negros como la misma oscuridad.
Este sentimiento de puro miedo, de puro odio, rencor, soledad, y quizá más. Este sentimiento que me mata poco a poco cada vez que abro los ojos luego de un corto periodo de sueño por el maldito insomnio que me produce este temor.
¿Saben que es lo peor de todo esto? La manera en que busco deshacerme de ello. ¿Qué cuál es? Uno que mucha gente conoce, ya sea por pura moda o por la necesidad de hacerlo, de buscar una salida. Esta forma tan fría y caliente a la vez, tan estúpida pero llena de necesidad... tan terriblemente placentera.
Muchos me preguntan "¿Por qué haces esto que te lastima?" y yo simplemente respondo: Porque es más sencillo esto antes de tener que enfrentar toda la porquería que me trajo hasta este punto.
¿Creen que es fácil? ¿Creen que no me molesta ver esto? ¿Creen que no me siento una maldita basura llena de debilidad? ¿Creen que no me gustaría ser fuerte? ¡¿Qué mierda creen?! ¡Todos se pudren ante mi sonrisa llena de mentiras! ¡Nadie es capas de ver más allá! Porque, claro, es más sencillo comerse el "estoy bien" con una sonrisa torcida y los ojos húmedos de dolor, que intentar ayudar al que no tiene solución. ¡Claro! ¡Camino fácil ¿No?!
Como sea. ¿Conocen ese dolor? ¿Conocen ese sentimiento tan oscuro? Se llama pozo depresivo. Es cuando una persona ya no da más, ya no puede soportar más, ya no puede llevar más... es lo más horrible que puede haber.
Un gusto haber compartido estas palabras con ustedes. Hasta la próxima.
Con amor: Maribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario